MAFIAS REGIONALES

Actualidad

Por Aníbal Charry González

Eso es lo que tenemos en materia de contratación de obras públicas, según el presidente de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, Juan Martín Caicedo Ferrer. Y claro, mafias nacionales donde los carteles existen a tutiplén. Los tenemos casi en todas las actividades públicas y privadas y  para todos los apetitos de los corruptos que son legión, en medio de la impotencia y complicidad del Estado para combatirlos. En Suma Colombia es una gran mafia y no vemos cómo se pueda eliminar,cuando es el sostén del sistema político  que nos gobierna aceitado por la corrupción. Y no son infundios, sino palpitante y cotidiana realidad. La última  con el cartel de la Sanidad en el Ejército Nacional con entronques en nuestra capital.

Y  destacamos las mafias regionales, porque la corrupción es tan grave en municipios y departamentos,  que constituye una auténtica tragedia nacional que conspira contra su progreso y desarrollo, al punto que entre mayor es la inversión, mayor es la corrupción. Y porque lamentablemente nuestro departamento y nuestra ciudad capital son Campeones en contratación de un solo oferente que es lo mismo que corrupción. Estamos llevados del putas como diría sin rodeos un ciudadano impotente hastiado de la corruptela, porque ni teniendo suficientes recursos para invertir en las regiones, como ocurrió aquí en el Huila con las regalías, no vemos progreso sostenible por culpa de este cáncer social que tiene nombre propio en los gobernantes que hacen parte del engranaje del sistema político  hediondo que tenemos sostenido por esa misma corrupción que nos garantiza su siniestra continuación.

El procedimiento corruptor en materia de contratación que describe Caicedo Ferrer ya lo conocemos todos, y consiste en hacer pliegos de condiciones a la medida de la corrupción  en los municipios, donde el 65% de la contratación  se adjudica a un solo proponente para repartirse la bolsa asquerosa  con el pretexto manido de financiar la política que lleva a los gobernantes corruptos a los cargos y por eso no tenemos Obras públicas y las que se construyen son de pésima calidad. Por eso los alcaldes y gobernadores limpios son en Colombia la excepción cuando logran desvincularse de los carteles de la contratación en la financiación de las campañas, para no tener que pagarles con corrupción lo que les dieron para llegar al poder.

Lo más grave de la corrupción en materia de contratación  en las regiones es que no nos vamos a poder librar de ella para que tengamos verdadero progreso y desarrollo, porque es el alimento mismo de nuestro sistema político y  del ejercicio de los gobiernos, mientras no adoptemos correctivos radicales que impidan que la política vitanda que tenemos se financie de ella, como va a seguir ocurriendo en las próximas elecciones regionales, si quienes no estamos comprometidos con esas mafias regionales no sabemos elegir gobernantes pulcros que no hagan parte de ese podrido entramado tejido por la política tradicional que nos tiene sumidos en el subdesarrollo y la pobreza, en medio de la riqueza ilícita del enjambre de políticos y gobernantes corruptos disfrutando de impunidad.