LEGULEYOS Y TRAMPOSOS

Actualidad Columnistas

Por Aníbal Charry González.

Decía Gabriel García Márquez describiendo el alma colombiana: “somos fanáticos del legalismo, pero llevamos bien despierto en el alma un leguleyo de mano maestra para burlar las leyes sin violarlas, o para violarlas sin castigo”. En suma, leguleyos y tramposos que le rendimos culto a la legalidad, pero listos a desconocerla así arrasemos con la misma Constitución, cuando no conviene a nuestros  intereses particulares o políticos, como lo pretende hacer el Centro Democrático con el presidente Duque a la cabeza, que ha anunciado después de que la Corte Constitucional diera su veredicto previo de constitucionalidad  a la ley estatutaria de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) – que es la médula de los acuerdos de paz-, que podría objetarla por razones de conveniencia, no nacional claro, sino de la política de guerra de Uribe y el CD que les permita su vigencia política, que en la práctica es  tratar de impedir el cabal funcionamiento del organismo de justicia transicional, y de paso tirarse los acuerdos  con  leguleyadas.

Y es que la ministra del interior Nancy Patricia Gutiérrez  ha dicho como portavoz del Gobierno –cuando el presidente Duque tendría que sancionar la ley si fuera legalista y respetuoso de la Constitución y el Estado de derecho como lo cacarea-, que están estudiando la posibilidad de objetarla por solicitud de los halcones del CD encabezados por el zar del Fondo Nacional del Ganado José Félix Lafaurie, que pretenden estar por encima de la misma Constitución,  invocando falsamente razones de  impunidad al poner en riesgo la protección de los derechos de los niños, cuando la ley estatutaria lo que permite como corresponde a los acuerdos de paz, es que la JEP estudie los casos de delitos sexuales contra menores si tuvieron alguna relación con el conflicto armado, pero garantizando que estos se van a resolver efectivamente, que es totalmente contrario a la impunidad que alegan los leguleyos tramposos  de marras.

Porque no existe razón válida acorde a nuestro ordenamiento jurídico para acudir a tamaña leguleyada, cuando ya la Corte Constitucional dijo – que es la misma Constitución – que no existen vicios de constitucionalidad en la ley estatutaria, para que ahora venga el CD a arrogarse funciones de juez supremo constitucional para insistir en que es inconstitucional porque viola tratados internacionales, hablando de ilegalidad en el proceso de paz, pero de legalidad para que sigamos en guerra, que al parecer es a la que se refiere con insistencia el presidente Duque.

Por lo tanto, como se ha dicho, en un Estado constitucional como el nuestro donde existe la primacía de la Carta Política, resulta inútil pretender con perfidia como lo viene haciendo el CD que con artificios legales se puedan tirar la paz, cuando los acuerdos de paz están incorporados a la Constitución incluida la JEP, que con ley estatutaria o sin ella tendrá que cumplir con sus funciones, y que no puede invocarse como lo hicieron para desconocer los protocolos con el ELN, que no fueron firmados por este Gobierno, porque dichos acuerdos  son una política de Estado que no puede ser ignorada con leyes subalternas o tramposas leguleyadas.

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