La mentira y el asesinato, son ofensas muy graves, cometidas contra el ser humano, contempladas en Los Diez Mandamientos, que dice acatar, todo mandatario de la tendencia ideología que sea en cualquier territorio del mundo.
«No mentir»
«No matar»
Sin embargo, no se cumplen y, en la medida en la que se tiene poder, dinero y armas, es esa misma proporción se infringe.
Como previsión a un desacato, se expidieron Los Derechos Humanos, pero, ahora, ese compromiso, de los pueblos del mundo, fue convertido en PEPEL HIGIÉNICO, por quienes tienen poder, dinero y armas.
Con mentiras y asesinatos, se hace política, se gobiernan naciones, se ha proselitismo religioso, se lanzan campañas «sociales», fabrican armas, se arman matrimonios, se manejan los Canales de Comunicación de los Medios (Radio, Prensa, Televisión e Internet) y se hacen negocios. Es posible que, quienes aman la mentira y el asesinato, como forma de vida, estén en desacuerdo, con este planteamiento y a nombre de DIOS, lo rechacen.
