El uso de vallas por la Policía Nacional, para el control del público en las vías públicas, se convirtió en cerca infranqueable, para el parque Santander de Neiva, desde unas semanas para atrás, sin que se conozca causa.
El lugar es el sitio de la capital para mostrar a propios y visitantes, a primera vista, pero la impresión que deja es de una parte de la ciudad inaccesible, de alta peligrosidad, franqueable con el máximo de cuidado o de omitir la estancia, porque fue rodeado con vallas de control a pesar de contar con un Centro de atención Inmediato de la Policía Móvil.
¿Esas estorbosas vallas protegen a quién? ¿Qué tipo de rol desempeñan? ¿Quién tomó la determinación de cercar el Parque? La localización es sensación de retroceso en seguridad, es falta de una política de control social, es simplemente imposición de medidas sin causa concreta.

