Una guerra azuzada Ese dominio lo ejecutan mediante presiones, halagos y amenazas de intervención económica y/o militar. Con esos procedimientos y objetivos, los imperios se convierten en estados terroristas criminales, beneficiarios y usufructuarios permanentes de la impunidad internacional. tvnoticiascol www.tvnoticias.com.co E.E.U.U. no ha sido juzgado por diversas agresiones, abusos y acciones criminales y de lesa Humanidad, perpetradas contra Cuba, Granada, Haití, Panamá, Chile, Brasil, Paraguay, Bolivia, Venezuela, Argentina, Yugoslavia, Irak, Libia, Siria, Irán, Corea del Norte, Yemen, China, Rusia, Afganistán, entre muchas otras naciones OTAN Ucrania Naciones Unidas geopolítico

Una guerra azuzada

Actualidad Política / Judicial

Ese dominio lo ejecutan mediante presiones, halagos y amenazas de intervención económica y/o militar.

Con esos procedimientos y objetivos, los imperios se convierten en estados terroristas criminales, beneficiarios y usufructuarios permanentes de la impunidad internacional.

E.E. U.U. no ha sido juzgado por diversas agresiones, abusos y acciones criminales y de lesa Humanidad, perpetradas contra Cuba, Granada, Haití, Panamá, Chile, Brasil, Paraguay, Bolivia, Venezuela, Argentina, Yugoslavia, Irak, Libia, Siria, Irán, Corea del Norte, Yemen, China, Rusia, Afganistán, entre muchas otras naciones.

Puede interesar: Ni Putin ni Zelenski

Y persiste en arrogarse el derecho de decidir sobre el destino de todas las naciones, cuyo modelo económico-político, considera no favorable a sus intereses.

Bajo la equivocada concepción del poder y de dominio del mundo, los E. U., con el gobierno de Trump, y la continuidad con el Sr. Biden, actual presidente, con contumacia y perversidad, insiste en imponer la decisión imperial en nuestro continente, con el criterio de “América para los americanos” (1823) y en el planeta con “Estados Unidos primero”.

De interés: Causas y efectos de la decadencia y contumacia del imperio

Frente al evidente desarrollo y evolución global del modelo económico capitalista, E. U., se empeña en profundizar el dominio planetario y tutelar el destino y desarrollo de las naciones, en lo económico, político, militar y social, en muchos casos desconociendo acuerdos y tratados suscritos por sus antecesores y el derecho internacional. Es lo que está ocurriendo hoy, con la confrontación de EE.UU., la Unión Europea y Reino Unido, todos contra Rusia y China.

Desde el gran reparto del mundo en Yalta (Churchill, F. D. Roosevelt, Stalin 1945), acto conque concluyó la Segunda Guerra Mundial, E. U., ha logrado amplio desarrollo, científico, tecnológico, industrial, comercial y poder económico, que le han proporcionado indiscutible poder geopolítico, económico y militar.

Los logros en conocimiento y desarrollos de tecnologías, le facilitaron acumulación de poder económico y político y bajo esas condiciones ha hecho efectivas sus ambiciones de poder y dominio económico-militar y ha sometido y ha explotado a muchas naciones.

Con el transcurso del tiempo, ha tenido que enfrentarse a la competencia progresiva, activa y efectiva de nuevos actores, en el campo del conocimiento, la ciencia, la tecnología, la producción, la industria, el comercio, y la competencia indiscutible en el campo militar, como consecuencia de que la globalización económica impuesta por el Imperio Occidental, con fines comerciales exclusivos y de dominio geopolítico, no pudo evitar la globalización de la ciencia y el conocimiento tecnológico y científico, ni la apropiación del conocimiento, por parte de naciones en desarrollo y en particular de las emergentes.

La globalización del conocimiento y la tecnología, les proporcionó potencial tecnológico-científico y capacidad para producir bienes y servicios para competir en el mercado global y el conocimiento.

Puede interesar: Informaciones de oriente

Son hechos evidentes, que inercialmente están induciendo y obligan un replanteamiento de las relaciones internacionales entre nación, no solo de áreas de influencia y dominio geopolítico, sino de redistribución de áreas de influencia, poder y mercado, entre naciones en desarrolladas y en desarrollo.

Eso implica indiscutiblemente redistribución del poder económico y geopolítico, entre naciones desarrolladas y emergentes, condiciones que explican las tensiones político-económicas, entre naciones, regiones u organizaciones de naciones, como está ocurriendo entre E. U, la U.E, la ASEAN, China y Rusia, la India, México, entre otras, tensiones que pueden traducirse finalmente en graves peligros para la convivencia global y hasta para la presencia de la vida en la tierra.

Leer: El derecho internacional y la guerra de Ucrania

Es lo que está en curso entre Rusia, la OTAN y Reino Unido y Estados Unidos a la cabeza. Las naciones que alcanzan considerables niveles de riqueza, poder y dominio geopolítico, siempre mantienen el propósito de aumentarlos y protegerlos, utilizando todos los medios de protección, incluidos los ilícitos.

Una guerra azuzada Ese dominio lo ejecutan mediante presiones, halagos y amenazas de intervención económica y/o militar. Con esos procedimientos y objetivos, los imperios se convierten en estados terroristas criminales, beneficiarios y usufructuarios permanentes de la impunidad internacional. tvnoticiascol www.tvnoticias.com.co E.E.U.U. no ha sido juzgado por diversas agresiones, abusos y acciones criminales y de lesa Humanidad, perpetradas contra Cuba, Granada, Haití, Panamá, Chile, Brasil, Paraguay, Bolivia, Venezuela, Argentina, Yugoslavia, Irak, Libia, Siria, Irán, Corea del Norte, Yemen, China, Rusia, Afganistán, entre muchas otras naciones OTAN Ucrania Naciones Unidas geopolítico
El dominio y subyugación de naciones lo logran fácilmente, con el aval y permisividad de gobernantes regionales de precaria formación intelectual y ética, de mentalidad secuaz y vasalla. Foto: Wired Italia

Todo conflicto entre naciones, en esencia busca mantener el dominio económico-político, de las nación u organización de naciones dominantes, generalmente disfrazados de sanos propósitos, engaños amenazas. Son en esencia la causa de las confrontaciones, sanciones y amenazas, encabezadas por E. U. contra naciones, tal como está ocurriendo actualmente, contra Irán, Rusia y China porque considera que su crecimiento, conocimientos científicos, desarrollo tecnológico y talante soberano, amenaza su poder y dominio hegemónico.

De interés: El Origen del conflicto

No son actitudes y decisiones sacadas de la manga. Obedecen a la certidumbre y reconocimiento de su pérdida de poder, al creciente déficit comercial y de balanza de pagos, perdida de mercados frente a diversos nuevos competidores, el desbocado y creciente gasto militar y el endeudamiento interno y externo, que han alcanzado cifras desafiantes.

La evidencia de hechos y efectos del desarrollo de esa nación, bajo las condiciones de la personalidad obsesiva compulsiva, narcisista, paranoica y mitómana de Trump y en el presente, con un perverso y decrépito e incondicional defensor del objetivo imperialista, convierten a EE.UU. Y a sus aliados, en un peligro para el desarrollo internacional y la estabilidad económica y política mundial.

Puede interesar: Ucrania: Información desde Oriente

La actual escalada belicista instrumentada de diversas formas, entre otras; mediante la aplicación de disposiciones y sanciones contra Cuba, Venezuela, Nicaragua, China, Irán, Rusia y Corea del Norte, son consecuencia del creciente desequilibrio de poder y dominio geopolítico por los que atraviesa el imperio americano, que hace concluir a analistas económicos y políticos, que los días del apogeo imperial de E. U., y sus aliados, ya quedaron definitivamente atrás.

Son hechos económicos, geopolíticos, de seguridad nacional y humana, de grave impacto global, para todas las naciones. Sus gobernantes y ciudadanos en particular, deben tener en cuenta, analizar y entender los hechos globales, para la proyección y planificación del desarrollo interno de cada nación, de manera que puedan orientar, articular y desarrollar sus relaciones internacionales y desarrollo interno nacional, dentro del contexto global y de esa manera participar de los beneficios del crecimiento económico mundial, de las decisiones y efectos geopolíticos y de los resultados de la evolución y globalización del conocimiento, la ciencia y la tecnología y defensa de la soberanía de cada nación.

La presente confrontación política-económica de EE. UU y sus aliados, contra Rusia y China, debe resolverse y definir un Nuevo Orden Económico-Político Multipolar, que garanticen real soberanía y desarrollo equitativo a todas las naciones del planeta.

Comentarios

1 thought on “Una guerra azuzada

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.