La Reforma Tributaria, dispuesta por el gobierno Nacional para presentar con Congreso de la República, propone gravar con nuevo impuesto las pensiones de jubilación, invalidez, vez y sobrevivencia que estén por encima de 3 salarios mínimos.
A esa pretensión oficial, le salió al paso, amplio sector de pensionados radicados en diferentes regiones del país, al considerar que el nuevo impuesto afecta sus ingresos que, con los descuentos, el pago de salud más la diferencia entre el IPC y el salario mínimo, deja esa erogación apenas en un 40% en algunos casos.
El reclamo no hace distinción alguna a las onerosas pensiones asignadas a ciertos funcionarios que, con mérito o sin él, la reciben mensualmente y sobre las que realmente debe recaer ese nuevo gravamen impositivo-
