Aun retumba en nuestros oídos, el timbre de voz y en nuestro cerebro reaparece la claridad conceptual del planteamiento de RODRIGO LARA BONILLA y revierte a nuestra imaginación, la figura del líder regional con capacidad de llevar la representación de su pueblo.
Fluye a nuestra memoria, la forma como sin pedir permiso, planteaba con agudeza la problemática que se cernía sobre sus coterráneos y con espontaneidad, señalaba el accionar para evitar impactos negativos sobre la sociedad.
Lara Bonilla, tenía pensamiento propio, no prestado. Ese hijo del Huila, levantaba la frente con fuerza propia no con ayuda externa. Este opita planteaba desde su propia perspectiva no con la de quien le hacía señas desde la distancia. Este calentano brillaba con luz propia no con linterna prestada de paisano alguno. Levantaba la mano para fortalecer la voz genuina sin ser altavoz de consueta peregrino. Lara Bonilla tenía tema para su expresión y mente para crear ideas, sin acudir a temáticas acuñadas o prefabricadas por fulano o perencejo.
Por eso, muchos de quienes, con ese líder natural compartimos espacios, confiamos en el legado, sus hijos, pero más aún, en quien se lanzó como candidato a la alcaldía de Neiva, suspendiendo el profesional trabajo en el quirófano, para colocar el conocimiento, a la conducción de la primera urbe del Huila, acorralada como otras y otros municipios del país, por la poderosa Corrupción Administrativa, que siempre se alimenta del narcotráfico, en cuya desigual batalla perdió la vida Rodrigo Lara Bonilla, hijo ilustre de la estepa del norte opita.
Los cromosomas del hidalgo Rodrigo, que originaron la prole que hoy frisa por lozana adultez, debe ser depositaria del gen de quien le dio origen y así, pese a que el soterrado enemigo, encubierto por quienes ostentaban poder y riqueza en los años ochenta, acabara con su existencia terrenal, la simiente legada, debe dar su fruto, como mínimo eso esperamos del Rodrigo hijo, que hoy regenta los destinos del Valle de las Tristezas.
Los 34 años de la muerte de Rodrigo Lara Bonilla, deben apalancar el trabajo de Rodrigo hijo en Neiva, porque los otros miembros de la prole, distan de mantener un liderazgo explícito en el manejo Ejecutivo, cabeza visible del Poder Público por decisión democrática.
Ese parecido físico con el Padre, es patente que exige mantener la reciedumbre contra el gigante embravecido de la corrupción desbocada, que vestida de mansa oveja, asecha a cada centímetro del camino de quienes residen en tierra patria, o muy cercana a parientes de quienes asesinaron a Lara Bonilla, el 30 de abril de 1.984, cuando se movilizaba por un fría calle bogotana.
“Ud tiene que ser como su papa, Ud. debe ser bueno, Ud. también es así como Él, tiene que luchar contra la corrupción. Es que Ud. no se puede torcer, entonces eso resulta siendo como una responsabilidad, como cargar con algo que tengo que decir hombre, mire mi vida, mire como ha sido mi diario actuar.” afirmó cuando decidió hacer política ese Rodrigo hijo.
LA FAMILIA DE RODRIGO LARA
Casado con Mary Nancy Retrepo
Hijos: Rodrigo Armando Lara Sánchez (Hijo de Lia Sánchez), Rodrigo Lara Restrepo, Paulo José Lara Restrepo y Jorge Andrés Lara Restrepo.
Con el paso de los años, Rodrigo Lara Bonilla continuará siendo reconocido como el Mártir de la Justicia Colombiana, víctima del narcotráfico que financia, así no se quiera reconocer, las campañas políticas en todos los niveles.





