La Policía Nacional y la Secretaría de Hacienda del Huila, continúan decomisando licor de fabricación clandestino en la región, a pesar de la drástica prohibición impuesta en el país desde hace más de 70 años.
Los departamentos tienen el monopolio, por ley, de fabricar todo tipo de licor en la cantidad y capacidad que tengan, para distribuir en el mercado local, regional o nacional, a pesar del efecto negativo en la salud de la población, pero con las regalías que les genera atienden parte de la salud pública.
El más reciente golpe a esta fabricación clandestina, fue en zona rural fronteriza entre Palermo y Yaguará, donde por información humana, descubrieron el alambique, donde procesaban licor con sellos del aguardiente huilense y tolimense, utilizando químicos tóxicos para la salud del consumidor.
La existencia de compradores urbanos de este tipo de producciones, estimula la existencia de las fábricas artesanales, sin contar con la irresponsable actitud de fabricantes y expendedores, la rentabilidad que genera y el escaso control para la venta en centros nocturnos en los centros poblados de la región.

