
Los neivanos y huilenses están dispuestos a impedir que por la explotación del petróleo, por ejemplo, se afecten las cuencas hídricas que proveen de agua a la población civil y por consiguiente, utilizarán todas las herramientas lícitas, para que no se arrase con este líquido con la excusa de buscar crudo.
Uno de los detalles que más llamó la atención en los últimos días, es la autorización que entregó el Gobierno Nacional para explotar petróleo sobre la cuenca del río Las Ceibas, que nutre de agua a más de 400 mil personas.
Este rechazo a la explotación del crudo no es de entidades oficiales sino de la ciudadanía en general, advierte el propio gobernador del Huila, Carlos Mauricio Iriarte Barrios.
Alance Energy, autorizada para hacer la explotación, a través de sus empleados, trató sutilmente de socializar el tema entre el campesino de la zona, pero la comunidad descubrió la patraña y se negó a recibir información sobre esa temática.
Sobre esta cuenca se han invertidos millonarios recursos oficiales, que no deben ahora mandarse al traste, por la ambición de una trasnacional, argumentan los líderes, civiles, comunitarios y de organizaciones ambientales del Huila.
