
El Nuevo Plan Nacional de Desarrollo se aprobó en el Congreso de la República, pero el desequilibrio de la inversión social para las regiones se mantiene, así el Poder Central, diga lo contrario, o se afane en señalar los montos asignados para áreas como la SURCOLOMBIANA o departamentos como el Huila.
La desigualdad es evidente en la destinación nacional de recursos para atender, por ejemplo, el desarrollo vial, donde es mezquina para el sur de colombiano, pero si más que abundante para Antioquia, el centro y el Caribe nacional, señala el senador de la república Hernán Andrade Rojas.
Esta región, el Huila en particular, ha dado, ofrecido y además sufrido el deterioro de sus recursos para impulsar proyectos de impacto nacional, y no ha recibido la compensación mínima correspondiente. Una muestra de esa entrega es la pérdida, en territorio huilense, de miles de hectáreas dedicadas por décadas a la producción abundante de ganado para carne y leche, café, cacao, frutales, arroz, sorgo, que fueron inundadas unas o están para ser inundadas, mientras numerosas familias que las habitaban, comenzaron a divagar sin rumbo por la geografía regional o están engrosando condones de miseria en áreas urbanas de Neiva, Campoalegre, Hobo, Gigante, Agrado, Yaguará, como las localidades más aledañas, luego de ser desarraigadas de las tierras de sus ancestros.
