Por Oswaldo Enciso Marín (Tomado del Perfil de Facebook) Cien años después, el planeta sufre otra oleada de pandemia indiscriminada. No es necesario entrar en sus orígenes y expansión. Simplemente llegó. Ahora conviene conocer su legado, esto es, el impacto en el comportamiento mental y emocional de los seres humanos, las consecuencias que se observan y se avizoran, así como los cambios positivos y negativos que experimentamos. Se estremeció la estructura y los sistemas en la prestación de los servicios de salud en todas las latitudes. Las unidades de cuidados intensivos UCI pasaron a ser símbolos de desolación y muerte La Pandemia Neiva Huila Colombia www.tvnoticias.com.co

La Pandemia

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Por Oswaldo Enciso Marín (Tomado del Perfil de Facebook).

Cien años después, el planeta sufre otra oleada de pandemia indiscriminada. No es necesario entrar en sus orígenes y expansión. Simplemente llegó. Ahora conviene conocer su legado, esto es, el impacto en el comportamiento mental y emocional de los seres humanos, las consecuencias que se observan y se avizoran, así como los cambios positivos y negativos que experimentamos.

Se estremeció la estructura y los sistemas en la prestación de los servicios de salud en todas las latitudes. Las unidades de cuidados intensivos UCI pasaron a ser símbolos de desolación y muerte. Las cuarentenas, el encierro, el aislamiento social, los protocolos de cuidado y protección de la salud (la mascarilla, el lavado manos, el distanciamiento social, el aseo, la ropa, etc.), junto con las restricciones de movilidad dentro de las ciudades y entre ellas, inclusive entre países, son apenas algunas de los tantos aconteceres que han marcado cambios en la forma de ser y vivir. El cierre de restaurantes, los restringidos servicios domiciliarios de alimentación y suministros básicos del hogar, la separación de los miembros de las familias, el silencio generalizado, las calles vacías, afuera el sol, el color verde de árboles y montañas, los pájaros, la lluvia y el viento, tan distantes de nosotros, han contribuido a crear otras condiciones no experimentadas en el último siglo. Los efectos graves en las economías de los países, de la sociedad, la familia y las personas, reflejados en la disminución de los ingresos, el aumento del desempleo, la quiebra de las medianas y pequeñas empresas, el daño irreparable en el trabajo informal que acentúa la pobreza y hace crecer el desamparo de las clases más vulnerables, de la población migrante, de quienes no tienen acceso a las ayudas públicas o privadas de solidaridad, ayuda y filantropía. Nacieron y se quedaron para siempre el teletrabajo, las conferencias virtuales, la educación en alternancia, el computador y los medios electrónicos de comunicación y soledad. Paralelamente se incrementa la delincuencia, la inseguridad, el temor, la desconfianza. Surgen enfermedades mentales, emocionales, sentimentales que inciden en el comportamiento, el bienestar y la armonía, con sus derivaciones en el núcleo familiar y de amistad, así como en la salud del cerebro, la calidad del pensamiento y la actitud y desempeño individual y colectivo.

Por otro lado, los noticieros de radio, televisión y la prensa escrita, así como las redes sociales, se nutren de una variada y compleja grama de información que muchas veces deforman los hechos y confunden al común de las gentes. Esto y mucho más, son circunstancias que inducen al cerebro a tener negativos registros no exentos de dolor, pesar, angustia, quebrantos de diversa índole, unidos a la esperanza de recibir días mejores, más propicios y menos devastadores. Y es entonces cuando aparece los síntomas que corroen las vidas, tales como la angustia, la nostalgia, la ansiedad, el desespero, el duelo, el estrés, la depresión y, en fin, tantos otros que, al no ser tratados oportunamente, originan enfermedades mentales y emocionales de gravedad y en su mayoría totalmente irreversibles.

Y es a partir de esta apretada síntesis, de donde se extraen las razones para analizar las vivencias fuertes, acompañadas de enfermedad, incertidumbre, desolación y muerte, unidas a las incógnitas por el devenir, que van de la mano con el renacer de actitudes positivas y pensamientos gratificantes para superar, definitivamente, los amargos estragos que se nos vinieron encima.

La intención que nos anima es considerar, en espacios separados, aspectos específicos de ayuda generalizada, tales como: 1. El duelo; 2. El miedo; 3. el cambio o todo puede ser de otra manera; 4. Las creencias limitantes: 5. Las creencias positivas; 6. Sanar el alma; 7. Cómo conducir la energía y al “ser interior”; 8. El inconsciente; 9. La Meditación; 10. La pospandemia o el sendero de la esperanza.

Los invitamos a leer el contenido de los temas expuestos.

Comentarios

4 thoughts on “La Pandemia

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