
La iluminación eléctrica de las áreas públicas en los municipios, que como Neiva, están cerca al desierto de La Tatacoa, está acabando con la observación astronómica, que tiene ese único punto de la geografía colombiana y desde luego alejando potenciales estudios y el atractivo turístico de apreciar las estrellas por parte de particulares nacionales y extranjeros.
La amenaza, puso en estado de alerta a las autoridades departamentales que de inmediato, empezaron la adopción de medidas para contrarrestar el peligro.
Todo el trabajo, según los expertos, radica en disminuir la luminosidad que genera el uso de alumbrado público en centros urbanos cercanos.
No se trata de suspender el alumbrado público, sino de utilizar mejores sistemas de iluminación.
