El Instituto Nacional de Vías, adjudicó la consultoría de los estudios y diseños fase II de Pacífico – Orinoquía, a la firma Enrique Dávila Lozano EDL S.A.S y la interventoría al Consorcio SMA–TEC 4, integrado por Salgado Meléndez y Asociados Ingenieros Consultores S.A. (60%) y TEC Cuatro S.A. (40%).
El estudio, permita la conexión entre la Orinoquía colombiana, del Huila y el sur del Tolima con el puerto de Buenaventura, atravesando cordilleras y ríos, y generando un corredor que favorezca el desarrollo económico, comercial e industrial de los departamentos del área de influencia, sobre todo de poblaciones golpeadas por el conflicto armado.
«Además, fortalece la gran capacidad agrícola y pecuaria que tienen los departamentos de estas regiones, como el Meta, Casanare, Vichada, Guaviare, Huila, Tolima y el Valle del Cauca», afirma el Director General del INVÍAS, Carlos García Montes.
En el año 2011, el INVÍAS adelantó la primera fase de los estudios y diseños de la Conexión Buenaventura – Orinoquía, tramos Palmira – Las Cruces – Colombia, con una longitud de 270 km y con una inversión de $ 5.208 millones. En diciembre de 2015, se adjudicó el contrato de los estudios a nivel fase II que contempla la revisión, actualización y complementación de los estudios de la fase I y la realización de los estudios a nivel de fase II, que incluye los corredores Florida – La Herrera, La Herrera – Cruce Bruselas, Cruce Bruselas – Aipe y Cruce Bruselas – Cruce Santa María, con una longitud aproximada de 184 km.
Este último tramo se contempla como un acceso vial complementario de integración con el resto del sur del Tolima y la parte norte y central del Huila, con lo cual se cristalizará la integración vial entre los tres departamentos. Para esta segunda fase, cuyo plazo de ejecución es hasta el 31 de diciembre de 2017, el INVÍAS ha destinado $20.477 millones.
Otro de los beneficios de la vía Pacífico – Orinoquía es la constitución de un paso por la cordillera Central, alterno al cruce de La Línea, lo que traerá de la mano progreso para el sur del país, la Orinoquía y el Pacífico colombiano al generar una conexión de comercio de cara a los tratados de libre comercio.
Asimismo, esta inversión se complementa con los estudios y diseños Neiva – San Vicente del Caguán, debido a que tiene la conexión Neiva – La Herrera – Florida, por el sur del Tolima; y, adicionalmente, con los estudios y diseños de San José del Guaviare – La Macarena – San Vicente del Caguán, que ya están en poder del Instituto Nacional de Vías.
«Con la construcción de esta obra se reducirán notablemente los tiempos en recorridos y los costos en combustible e insumos entre los Llanos Orientales y el Pacífico colombiano por el Valle del Cauca; lo que, sin duda, representa un aumento de la calidad de vida, productividad y competitividad no solo de estas regiones, sino de todo el país», concluyó Carlos García.
