El agua que suministra el acueducto de Rivera a la población urbana,
carece del más mínimo tratamiento que demanda el Ministerio de la Salud y la Organización Mundial de la Salud.
Simplemente, mediante rústico sistema, se capta el líquido del Río Frío y se distribuye en la población del municipio considerado el centro turístico por excelencia, en el área metropolitana de Neiva.
Lo increíble, en esta época del siglo XXI, es que la administración municipal no registra en ninguno de los planes de desarrollo local de los últimos 30 años, ningún tipo de iniciativa para potabilizar el agua y mejorar el sistema del acueducto, a pesar de la gravedad del hecho.
Río Frío es la única fuente hídrica que puede suministrar agua para el visitado poblado del norte huilense, pero la cuenca se encuentra totalmente desprotegida y la zona del yacimiento presenta una tala indiscriminada y voraz, sin que haya autoridad alguna que se percate de la situación.
A lo anterior se agrega que tanto la zona urbana como la rural circundante presentan un alto grado de escases de agua, considerándose que esta población únicamente recibe el servicio por escasa horas del día
