La aplicación de controles a la caza, en zonas de reserva natural del Huila, permite el regreso de especies animales que enriquecen la fauna y fortalecen el mejoramiento de la fauna, indispensables para el fortalecimiento, del entorno ambiental y el enriquecimiento de la producción de agua.
Así lo demuestran observaciones persistentes que adelanta la autoridad ambiental de la región, al revelar la presencia de felinos sobre el Parque Natural Serranía de las Minas, situado en el sur occidente del Huila.
Tres especies de felinos que corresponden al Puma (Puma concolor), el Oncilla o leopardo tigre (Leopardus tigrinus) y el Jagûarandi (Puma yagouaroundi) fueron registrados recientemente en esa reserva, precisa informe de prensa emitido por la Corporación Autónoma Regional del Alto Magdalena.
LOS FELINOS
El Puma, león de montaña, o pantera es el segundo felino más grande de América, alcanzando longitudes de hasta de 2,6m y con un peso cercano a los 100kg. Debido a la cacería, la tala de bosques y la expansión de la frontera agrícola, se había catalogado como especie Casi Amenazada según la UICN; no obstante, en el año 2002 y gracias a los esfuerzos mundiales por garantizar su conservación, se clasifico como de Preocupación menor.
La Oncilla o leopardo tigre, es el felino más pequeño de Colombia, es de hábitos solitarios y tiene una distribución restringida a los páramos y bosques nublados; precisamente esa especificidad de distribución es su principal amenaza pues en los altos andes Colombianos existe una alta pérdida de hábitat causada por la agricultura y la minería, lo que ha originado que esta especie se encuentre amenazada en la categoría de Vulnerable.
La presencia del Jagûarandi da muestra de los depredadores en esta comunidad de mamíferos; esta es una especie que a pesar de habitar en casi toda Colombia, se conoce muy poco acerca de su biología e historia natural. Posee un peso de entre 3 y 7 kilos y, está amenazado por pérdida de hábitat y cacería.
