Por Carlos Tobar
Si algo quedó claro en el reciente episodio del secuestro por el ELN de la periodista colombo-española, Salud Hernández-Mora y de los periodistas del canal RCNTV, es el rechazo generalizado de la sociedad colombiana y de la comunidad internacional a este tipo de prácticas delincuenciales. Desde todos los ángulos del espectro político y social se condenó con energía la proterva acción de esta fuerza guerrillera. Para todos en el país – en un país que anhela salir de aciagos años de violencia sin justificación seria alguna – era inaceptable el acto demencial que se estaba cometiendo. Hasta el dirigente guerrillero de las FARC, Rodrigo Londoño, ‘Timochenko’, trinó que «secuestro debe terminar; hoy es Salud, mañana cualquier colombiano». Lo que le valió opiniones a favor y en contra a granel: desde que bueno que la misma guerrilla reconozca el error del secuestro, hasta el calificativo de cínico, por decir algo suave.
Lo cierto es que, en este país donde se han concentrado todas las violencias, nadie quiere dejar pasar una más. Sobre todo si pone en riesgo la posibilidad, así por momentos parezca lejana, de erradicarla. Pareciera que al fin, hubiésemos comprendido como sociedad que los métodos de la violencia para dirimir nuestras diferencias, son inaceptables. No solo las políticas, también las personales, porque hay que ver cómo crece el rechazo hacia la violencia contra la mujer o la violencia intrafamiliar, para no hablar de la violencia contra los niños.
El caso específico del secuestro, un delito de lesa humanidad, está proscrito en todas las sociedades que se precien de practicar un mínimo grado de civilización; entendida esta como el respeto universal a normas comunes de obligatorio cumplimiento. O expresado en palabras de Benito Juárez, el gran patriota mejicano: «el respeto al derecho ajeno, es la paz». Buscarle justificación alguna, como en esta ocasión ha pretendido hacerlo la dirigencia del ELN, es perder completamente el foco de la lucha política. Una revolución auténtica no apela a los métodos del terror en general, ni menos los del terror personal, para lograr sus objetivos. Nunca se puede perder de vista que las aspiración máxima debe ser la transformación social de la sociedad, abriéndole las puertas a los desposeídos a estadios superiores de bienestar económico, social, político, cultural en armonía con la naturaleza. Una tarea que de por sí, solo es posible si la asume la totalidad del pueblo; una tarea titánica que obligará al esfuerzo descomunal y continuado de generaciones enteras que deberán ponerse de acuerdo en la forma de hacerlo.
El acuerdo de paz que negocia el gobierno con la guerrilla sufrió un traspié con la grave equivocación del ELN, pero en el mediano plazo debe fortalecerlo. Ojalá la dirigencia guerrillera comprenda el momento histórico del país y se ponga a tono. Las segundas oportunidades se están acabando en este mundo donde no solo se globaliza el capital, sino los derechos sociales de los seres humanos. Qué paradoja, que la fuerte reacción nacional e internacional la haya causado una persona controversial – por sus posturas de extrema derecha–como Salud Hernández.

I just want to say I am all new to blogs and truly loved you’re page. Likely I’m want to bookmark your site . You definitely have outstanding articles and reviews. Bless you for revealing your web-site.
Sweet website , super design, real clean and apply genial.
Greetings from Colorado! I’m bored to tears at work so I decided to browse your blog on my iphone during lunch break. I enjoy the information you provide here and can’t wait to take a look when I get home. I’m surprised at how fast your blog loaded on my cell phone .. I’m not even using WIFI, just 3G .. Anyhow, amazing blog!