Los gobernantes y políticos nacionales (Presidentes, Senadores, Representantes, Ministros, Directores de instituciones descentralizadas, Dirigentes políticos, Agencias políticas, partidos tradicionales, gremios, Federaciones), en los últimos CINCUENTA AÑOS, no se han preocupado por las zonas fronterizas nacionales.
En total olvido permanecen La costa Pacífica y centros poblados como Tumaco, Buenaventura; Nula es la inversión oficial, la presencia estatal, el accionar del Estado a lo largo de la frontera con Ecuador, Brasil, Venezuela, por centros como Leticia, Puerto Careño, Mitú. Arauca, nunca llega un presidente, un ministro, un director de Institución descentralizada, un gerente de banco nacional; en la costa Atlántica, solo se observa inversión estatal y visitas permanentes a Cartegena, Barranquilla, Santa Martha, el resto está olvidada y qué no decir de la zona de archipiélago de San Andrés y Providencia.
Hoy cuando se pierde una demanda territorial, saltan cual roedores a lamentarse, a pescar en río revuelto, los mismos responsables, incluido un expresidente de la república, que chupa al Estado con cuantiosos sueldos, una ejército de guardaespaldas pagados por el estado y una cohorte de impensantes súbditos bien pagados también por el erario.
¿Dónde están las propuestas de inversión y atención estatal para esa zona del archipiélago, por decir un ejemplo?
