El festejo de San Pedro en el Huila, comenzó a salir de las calles neivanas, celebrándose con financiación municipal en centros poblados de la región, generando movimiento especial en restaurantes y expendio de bebidas nacionales y extranjeras.
En poblaciones como Pitalito, el programa oficial tiene un alto tinte de participación comunitaria, es lo mejor, diferenciándose de otras localidades como la de Garzón, La Plata, Saladoblanco, Villavieja, San Agustín, y Neiva para citar algunos municipios, donde la organización es excluyente.
Esa descentralización, desde donde se mire es importante, pero no puede quedarse en la muestra de un grupo de aspirante a una corona que generalmente no tiene entre lo cultural, folclórico, tradicional, formativo, desarrollo, turismo o fortalecimiento a lo ancestral significado alguno.
La dirigencia cultural debe presionar su dominio, sobre la politiquería, en forma tal que ese costoso festejo sea ventana para mostrar la riqueza cultural y folclórica local así como la defensa de la tradición ancestral.


Q bien por esta pajina