Un alijo de coca prensada proveniente del Cauca, decomisó la Policía, en la estación de gasolina sobre la entrada a Nátaga.
Un uniformado policial malició la irregularidad y solicitó a sus compañeros revisar la caminata de color rojo que se aprovisionaba de combustible.
En el procedimiento, el grupo uniformado descubrió que en piso de doble fondo, estaba el alcaloide y procedieron a detener al conductor a inmovilizar el vehículo.
La base de coca estaba cuidadosamente empacada en forma lingotes, que facilitaban el transporte hacia el destino.
La «malicia indígena» de un uniformado hizo fracasar la comercialización de este cargamento de coca en el mercado del norte Huilense, hasta donde al parecer se dirigía el alijo.
