Por Alberto Castillo
Conmemorar un Bicentenario de independencia este 7 de agosto no es solo fundamental para reconocer los procesos ligados a la construcción de una nación, sino una oportunidad para repensar los desafíos de un Estado independiente en el mundo contemporáneo.
Carlos E Restrepo, adoptó una posición de centro que lo alejo tanto de conservadores como de liberales, los primeros le ofrecieron crear un partido católico, y unidad pero con ambos, su respuesta fue negativa, así lo describió en 1911, recién posesionado de presidente:
<< El partido liberal, busca la sombra omnímoda y autoritaria de Uribe Uribe, tipo de caudillo, bajo cuya levita asoma buena parte del machete del dictador>>Cualquier parecido con la realidad actual no es coincidencia.
A lo mejor este Bicentenario, sea otra ocasión única para no decretarnos una sola epopeya, un solo modelo, doctrina, una voz, una sola herida y cicatriz, sino cientos, miles: las que hoy tenemos, cientos de miles; las que quedaron.
¿Que nos falta para crear un nuevo proyecto de nación?
que la vida sea sagrada, que la violencia no sustituya la política, que la guerra no sea negada, que no se vuelva una costumbre plagada de estadísticas escalofriantes e inútiles.
Los Colombianos siempre que nos hemos visto con la sangre al cuello, en este último siglo de historia, emerge nuestra vocación para acordar la convivencia ,siendo más obstinada que nuestro fanatismo: los pactos de paz, del Wisconsin (1903), Benidorm(1957), los diálogos fallidos desde entonces, la negociación de paz con el M-19, la Constitución de 1991 y el del Colón, son pruebas plenas de que seguir esta barbarie, viviremos condenados a hallar esta nación solo en triunfos y en milagros –¡Santos!¡Egan!, ¡Shakira!, ¡Gabriel García Márquez!, ¡James!, ¡Juanes! ¡La selección! –pues una nación tan diversa, es una suma de distintos que sí pueden convivir.
La igualdad de la que se hablaba en la época no era una igualdad universal: poblaciones indígenas afrodescendientes y las mujeres seguían siendo clasificadas como menores de edad .La abolición de la esclavitud solo se dio hasta 1851. Las mujeres, solo pudieron ir a las urnas hasta el plebiscito de 1957 en el gobierno de Gustavo Rojas Pinilla.
Después de Benidorm, el gobierno de Alberto Lleras, decretó aumentar el presupuesto nacional en un, 10 % con destinación específica a la educación, disminuyendo el analfabetismo y formando el capital humano que hoy tenemos.
Otro desafío, de la nación Colombiana tiene que ver con procesos internos que permitan a quienes habitan el país, acceder a la educación como una vía para construir bienestar y mejorar la calidad de vida.
Esta semana y después de la visita de nuestro presidente a china los EEUU, nos certifican pero insisten en vendernos aviones de guerra, afortunadamente el Min-hacienda se opone y el congreso tendrá que sopesar, esta aventura oponiéndose también.
Tenemos que privilegiar las megas obras de Puertos, ferrocarriles, hacer nuestros ríos navegables, las autopistas 4 G, y las 5 G en las comunicaciones, que dinamizaran nuestra postrada economía y crearan un circulo virtuoso para entrar a la modernidad.
“Ahora hay unos retos mayores con respecto a las preservación ambiental y frente al cambio climático.
Estos aspectos combinados deberán mantener nuestra economía estable, en medio de un mundo inestable y que están completamente interconectados”. Acota, Maya Restrepo decana U. Dé los Andes.
