
El ministerio de Cultura, consciente de la importancia de la bibliotecas en los diferentes municipios del país, capacita a los bibliotecarios para que estos centros de información fortalezcan procesos y acentúen programas como el plan lector y el uso de las nuevas tecnologías por parte de la población civil.
Este esfuerzo de capacitación, que lo adelanta el Servicio Nacional de Aprendizaje SENA, no se aprovecha convenientemente, por falta de responsabilidad de las administraciones municipales, que cambian constantemente a los bibliotecarios, colocando para desempeñar estas funciones, personas que aún no tienen el conocimiento necesario.
La capacitación es muy buena, pero los alcaldes, a los que la reciben no los mantienen en los cargos.
