AVALES TORCIDOS

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Por Aníbal Charry González

Son los que se aprestan a otorgar los remedos de partidos y movimientos políticos que tenemos, que no son más que empresas políticas electorales con ánimo de lucro particular con cargo al presupuesto público con la consigna de ganar como sea en las próximas elecciones regionales, así los avales los tengan que conceder con la nariz tapada a los candidatos cuestionados que pululan en medio de  la hediondez de la insondable alcantarilla de la política nacional, donde lo que importa es el triunfo electoral obtenido como sea y con quien sea para seguir practicando el juego corruptor de siempre pervertidor del ejercicio noble de la política como arte de gobierno y de servicio a la comunidad.

Ya lo estamos viendo en una clase política incorregible a la que solo le interesa sumar votos así estén untados de sangre y corrupción, pues lo que verdaderamente vale para ganar y mantener su siniestra hegemonía son los votos de las clientelas que hacen posible que siga girando el carrusel de la politiquería con toda su carga de podredumbre en el manejo de los gobiernos y la corporaciones públicas. Ya lo han dicho los jefes políticos a lo largo y ancho del país, y por supuesto aquí en nuestro departamento: vamos a otorgar avales para ganar, no el país, claro, sino el clientelismo y la clase política tradicional, para seguir en el mismo estado de postración moral y de todo orden que estamos padeciendo. 

Por eso lo que prima en estos mal llamados partidos políticos, es el oportunismo electoral. Basta con que un aspirante tenga buen posicionamiento en las encuestas producto de sus podridas maquinarias, para que estas montoneras de intereses vitandos concedan los avales con la consigna de ganar así sean herederos del paramilitarismo, de los carteles de la corrupción o de asesinos, con tal de que tengan votos que son los que sirven para ganar y mostrar fortaleza partidista. Por eso el Partido Liberal anunció aval para el cuestionado Luis Pérez  para la gobernación de Antioquia y Cambio Radical para la candidata del procesado Kiko Gómez a la gobernación de la Guajira Oneida Pinto, que le valió la renuncia a su jefe Carlos Fernando Galán al pasárselo por el fundillo los politiqueros regionales de su partido, para quienes es más importante ganar así sean untados del nauseabundo estiércol electoral que la decencia de Galán, extraviado como su hermano Juan Manuel en estos partidos políticos a los cuales nunca hubieran pertenecido su padre Luis Carlos Galán ni Rodrigo Lara Bonilla, enemigos acérrimos de la corrupción y el clientelismo partidista que expide avales torcidos en medio del hedor nacional para obtener victorias de la indignidad.

Y vendrán más avales claro de ese calibre en estas elecciones para continuar con el asalto regional, que solo se podrán contrarrestar con la reacción de la ciudadanía hastiada de las mangualas de la politiquería  encarnada en estos partidos de cloaca, votando por candidatos sin mácula desvinculados de las prácticas corruptas de estas mafias electorales, a las que solo les importa ganar para que sigamos perdiendo  los colombianos.