Por Recpsur
Francisco Toloza, vocero de Voces de Paz en la Cámara de Representantes, explicó cómo será beneficiado el Caquetá con la reforma política que se está planteando conforme a los Acuerdos de La Habana.
Uno de los voceros de Voces de Paz, el movimiento ciudadano que está pendiente en el poder legislativo de la implementación de los Acuerdos de La Habana, conversó con los caqueteños sobre los cambios que supondrá en lo político las reformas que surjan a partir de lo negociado entre el gobierno y las Farc. El vocero explicó, por ejemplo, que el Caquetá ampliaría el número de sus representantes, en una lógica distinta a la actual, en la que clientelas liberales y conservadoras se disputan el poder político.
¿Qué vendría para el Caquetá en temas políticos con las reformas que avanzan en el Congreso, en el marco de la implementación de los Acuerdos de La Habana?
Un departamento como el Caquetá que ha sufrido la guerra, tiene que ser beneficiario protagónico de la paz. El esfuerzo de Voces de Paz es para que en la implementación legislativa de los Acuerdos sea considerado el departamento de Caquetá. El Acuerdo contempla todo un punto de participación política y todas las medidas del punto de participación política son de aplicación universal. Una de las medidas es la reforma electoral. Dentro de la propuesta de la misión electoral especial, se plantea el aumento de curules para el departamento de Caquetá sin excluir a ningún municipio, desde un sistema que se denomina Distritos Uninominales, que lo que hace es dividir al departamento para que las provincias del departamento tengan cada una un representante a la cámara. Es una primera reforma planteada por la misión, esperemos a ver cómo queda en este debate con los partidos políticos, nosotros desde Voces de Paz apoyamos la ampliación de congresistas para el Caquetá.

¿Esta propuesta se diferencia a la de las circunscripciones especiales?
Otra cosa es la propuesta de circunscripciones transitorias especiales de paz, donde se define que todo el Caquetá, más el municipio de Algeciras (Huila), van a hacer parte de una zona priorizada, y por lo tanto van a elegir un representante a la cámara adicional, aparte de los dos actuales o de los posibles tres que supone la reforma política. Y este adicional es especial porque no es para partidos políticos sino para movimientos sociales y comunidades marginadas. La definición que se asumió es que las ciudades con un potencial de votación mayor a los 50 mil electores, su casco urbano queda excluido de esta elección especial, no del resto de elecciones. Por ejemplo, un habitante de Montañita, va a poder votar por su circunscripción ordinaria, por la que ha votado toda la vida y por un dirigente social del Caquetá para que esté en la Cámara de Representantes y que no pertenezca a ningún partido.
Esto supone sin dudas un golpe para las clientelas…
Hay un debate profundo con el presidente del congreso, Mauricio Lizcano, quien se opone a cualquier reforma política. Es que los que han ganado con estas reglas amañadas no quieren que se las cambien. La reforma aspira a ampliar la participación, no a excluir. Efectivamente golpea a las clientelas políticas, con propuestas revolucionarias como la financiación estatal a las campañas, la prohibición de la financiación privada, que eso va para las especiales. Por ejemplo, la instauración de lista cerrada. Pensar en burlar la reforma política es hacerle conejo al Acuerdo de La Habana.
Dicen los del Centro Democrático que son curules para las Farc, algo que es falso si leemos los Acuerdos. ¿Qué responderles a estos comentarios?
El Centro Democrático votó en contra del Estatuto de la oposición y va a ser beneficiado. Vamos a ver si rechaza el cinco por ciento adicional de presupuesto por ser partido de oposición. Ellos se benefician también del Acuerdo de Paz. En el caso de las especiales, dice claramente el Acuerdo que no son curules para las Farc, muy seguramente va a haber dirigentes sociales, de víctimas incluso, que sean afines al uribismo que se van a lanzar y eso no está prohibido.
