Por Aníbal Charry González
El domingo pasado en este mismo espacio, invitaba a votar por el candidato de la Colombia Humana, Gustavo Petro, expresando la necesidad de que con el voto masivo por esta propuesta política alternativa, lográramos cambiar la historia eligiéndolo en primera vuelta para acabar de una vez con una hegemonía vitanda de la derecha, plagada de violencia, injusticia social y corrupción, como que habíamos llegado a los abismos de la podredumbre al robarse 50 billones de pesos al año con el asalto al tesoro público. Pues bien: Si bien Petro no fue elegido en primera vuelta, de manera contundente podemos afirmar que cambió radicalmente el panorama político y por supuesto la historia, como que después de 150 años de pregonar falazmente que estamos en una democracia, cuando no hemos tenido sino elecciones contaminadas por el sistema político de albañal que nos rige que ha garantizado una dictadura de derecha con disfraz de democracia, ahora tenemos la oportunidad por primera vez, de decidir la Presidencia en un verdadero evento democrático entre dos candidaturas antagónicas.
Y además, por primera vez, han triunfado las fuerzas políticas de izquierda sobre la derecha que se ha repartido el poder en su propio beneficio sobre la sangre y la miseria del pueblo colombiano, después de aupar todas las violencias, lo cual constituye un gran triunfo de la democracia, como que, también, por primera vez, un candidato que plantea políticas de redención y justicia social llega vivo a disputar la cima del poder político, cuando quienes lo hicieron antes cayeron asesinados por el establecimiento, desde el general Rafael Uribe Uribe, pasando por Jorge Eliécer Gaitán, y después por Carlos Pizarro, Bernardo Jaramillo y Luis Carlos Galán, muertos de un solo metrallazo en una misma contienda electoral por la derecha asesina, que no tuvo reato alguno en exterminar todo un partido político de izquierda a sangre y fuego para que tengamos una idea de su vesania criminal.
Y es que ha sido precisamente esa hazaña política de Petro, que amenaza realmente esa hegemonía, la que ha hecho posible que se haya consolidado esa manguala política siniestra por instinto de conservación que estamos viendo para la segunda vuelta, que representa ese establecimiento corrupto y criminal, alrededor del candidato que dijo Uribe, donde llegaron reptando los más conspicuos exponentes de esa partidocracia abyecta, incluidos los que aprobaron los acuerdos de paz a base de coimas, dispuestos a acompañar al que promete volverlos trizas, que seguramente harán también a cambio de coimas, demostrativo de la rapacidad de estos tránsfugas de la política como Gaviria y sus secuaces que le entregaron apenas la mortaja del Partido Liberal de Gaitán y Galán, en un acto de felonía y villanía sin nombre a quien encarna la caverna, la corrupción y la depredación nacional.
Pero esta manguala siniestra será el mejor acicate para que el pueblo soberano la aplaste eligiendo a Petro presidente, para liberarnos de un solo tacazo electoral de esta cáfila infame que Gaitán llamaba el país político con su corrupción y su violencia, que siempre ha transitado por caminos diferentes a los del país nacional.

